Ayer me junté a cenar con las chicas, como todos los martes. Lo de cenar es un capitulo aparte porque todo el mundo sabe que una explosión de verdes con tomates cherry no es una cena. Típica reunión de amigas, hablando de quién salía con quién, los kilombos del trabajo de cada una, en fin los comentarios de siempre.
Todo era normal hasta que Luli me preguntó si sabía que Diego había puesto fecha en el templo y ahí me terminó de caer la ficha.
¿Les conté que mi ex se casa? Que tema, el casamiento de cualquiera lo pone a uno a pensar, pero cuando te enteras que el que se casa es alguien con quien vos saliste es distinto porque te pones a analizar que esa persona podías ser vos y no "la otra" y te preguntas tambièn ¿ Que tiene ella que yo no tengo ? y porquè ¿ Con ella si y conmigo no?. Y ahì tambièn es cuando me pregunté: ¿Pero yo realmente me quería casar con él? ¿Pondría fecha hoy? ¿Sabría que rabino quiero que me case? y por último ¿Entraría en el vestido que siempre soñé?
Paremos un poco la mano, la verdad es que no, hasta que lo conocì a Diego nunca había soñado con entrar al templo de la mano de mi papá, casarme y tener una súper fiesta con luna de miel en un lugar paradisíaco incluida. Pero otra cosa que tampoco creía era que iba a estar viviendo con mis viejos en su casa y que iba a estar sola y sin tener relaciones desde hace más de un año, y eso no es porque tenga mala memoria sino que al año decidí dejar de contar.
23/9/09
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Ahora no es para anorexicas!! ES PARA SOLTERONAS!!!!
ResponderEliminarMejor sola que mal acompañada dicen, no?
ResponderEliminarjajajaajjajaajaj
ResponderEliminarte entiendo no sabes cuanto jajajajajaj
pero si mejor sola q mal acompañada