31/10/09

Panza llena, corazón confundido

Después de haberme comido casi medio kilo de chocolate suizo, alpino y no se que más, seguía sin entender donde estaba parada y eso que llevaba acostada pijameando un rato largo.
Las palabras de Diego no paraban de dar vueltas en mi cabeza y mientras más giraban menos sentido tenían.

Cómo iba a venir a decirme después de todo ese tiempo sin hablar, que estaba confundido y que pretendía que yo le saque la confusión, si estaba confundido que se busque un terapeuta.

Yo se que quizás todas estas cosas y otras se las tendría que haber dicho en la cara en lugar de escaparme corriendo como si fuera una rata del titanic en busca de la primer heladería que encontrara. Pero a veces uno actúa como puede y no como quiere.

Y como si todo lo que había pasado esa noche no era suficiente para una noche : " Hello Moto"

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