Agarre un brownie que había quedado de la noche anterior y fui para mi cuarto a hacer la " famosa lista de propósitos a cumplir" durante el nuevo año y mientras sostenía con una mano la lapicera y con la otra la mitad del brownie tuve una epifanía de que era lo primero que tenia que poner en la hoja: " Empezar la dieta". Una persona seria hubiese agarrado ese cuadradito perfecto de chocolate y nueces y lo hubiese tirado al tacho para comenzar la dieta en ese momento, pero quien dijo que soy una persona seria.
Yo en cambio volví a la cocina agarre otro pedacito y pensé: " El lunes empiezo”, como si el lunes no fuera bastante deprimente ya para agregarle la tortura de empezar la dieta, pero era ese lunes o el próximo y como sabía que si no lo hacía en ese momento no iba a hacerlo me puse un jean una remera y me fui al super a comprar todo lo que necesitaba para mi empezar.
Llegue al super y empecé a recorrer los pasillos buscando todo lo que necesitaba pero había algo que no iba a comprar bajo ningún punto de vista : gelatina, cualquier cosa menos eso. Compré aguas, juguitos, calditos galletitas, milanesas de soja etc. todas "cositas" para empezar la guerra contra esos famosos cinco kilitos de más. Y mientras pagaba ya me estaba arrepintiendo de empezarla, pero no la iba a dejar. No antes de haberla empezado.
21/9/09
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En al ofi hoy somos dos moishes que re-tomamos la dieta.
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