28/2/10

Cerrá la boca

Desde que soy chica hay algo que me caracteriza y es el hecho de que no paro de hablar y si tengo en cuenta que cuando estoy nerviosa ese razgo de mi personalidad se acentúa imaginemos lo que puede pasar cuando tengo que llamar por teléfono a mi última conquista, que además es mi nuevo jefe y con el cual después de tener una de las mejores noches de mi vida con él decidí escaparme de su casa como si hubiese sido una criminal.

Así que una vez convertida en persona, después de mi visita al gimnasio, decidí caminar un poco para bajar la ansiedad y llamar a Juan. Por supuesto que no sólo no tenía idea de lo que le iba a decir ni de lo que pensaba hacer con él una vez que lo llamara.
Hablaba tan rápido que ni yo entendía lo que decía, estaba tan nerviosa que no sólo no modulaba si no que tampoco registraba lo que pasaba alrededor mío, de casualidad no me tragué ningún auto cruzando la calle .

Mientras caminaba por la calle, según mi cerebro sin rumbo fijo, me estaba acercando a tomar una a algo o alguien.
Sin cortar la llamada toque el timbre de su caja y pensé " Que sea lo que D´s quiera".

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